Cine en cuarentena (19): Un manuscrito que nunca termina de escribirse

I Am Not Your Negro es un documental-ensayo de sofisticada arquitectura. El punto de partida es el manuscrito inacabado del escritor James Baldwin, Remember This House. Raoul Peck crea un punto de vista tácito que reconstruye su presente desde el texto de Baldwin para luego echar mano al archivo de la violencia policial y al archivo popular de las resistencias organizadas como polos de un imaginario común de larga duración: la historia de los Estados Unidos como la historia continua de un tipo específico de racismo, de una sociedad compartimentada, donde el gran “malentendido estadounidense” conecta la ira con el humanismo fingido y la irresponsabilidad histórica con la persistencia de un miedo permanente al “otro”.

En febrero de 1965, cinco días antes de su asesinato, Malcom X explicó con especial cuidado su propia distinción entre violencia y no violencia. Sería su último discurso público. Mientras hablaba de la política exterior estadounidense -para él, guerras que atravesaban globalmente ejes de racialización-, dijo: “[los racistas] hacen que la víctima se vea como el criminal y el criminal como la víctima (…) así consiguen crear un estado policial con el apoyo blanco”. Luego puntualizaba: “esto requiere de una habilidad muy específica, una ciencia, una que se llama ‘fabricación de imágenes’; a través de esa ciencia te mantienen en jaque, hace que uno mismo se vea con desprecio”.

Las historias y desvíos de esas imágenes, de esa “ciencia de imágenes”, es retomada por Raoul Peck en su aclamada película I Am Not Your Negro (2016), que en estos días reapareció en la web en medio del estallido estadunidense tras el asesinato de George Floyd. Imágenes que todavía son constitutivas de una poderosa historia de racismo y segregación que no solo se expresa en la estratificación social estadounidense, sino también en la violencia policial sostenida y en la fuerza con que los lenguajes y representaciones no han cesado de sostener simbólicamente un país compartimentado por la línea de color.

Peck, director haitiano, hijo de exiliados por Duvalier al Congo, formado en Berlín, ex Ministro de Cultura en Haití (2007), ha dedicado su carrera cinematográfica a experimentar las fronteras entre el documental y la ficción. Vuelve una y otra vez sobre la vida de grandes figuras de la historia política e intelectual que revolucionaron el curso de la historia crítica contemporánea y sus horizontes posibles -Lumumba, Marx, Baldwin, etc. Su declarada vocación fílmica de masas pareciera orientar un proyecto estético-político que se propone, en sus propias palabras, repensar sin eclecticismos “los límites de la historia”.

I Am Not Your Negro es un documental-ensayo de sofisticada arquitectura. El punto de partida es el manuscrito inacabado del escritor James Baldwin, Remember This House, que habría comprometido en 1979 a Jay Acton, su agente literario, para contar la historia del racismo en Estados Unidos desde las biografías de Malcom X, Martin Luther King y Medgar Evers, amigos de Baldwin. Ese libro, personal y colectivo, nunca llega a concluirse, ni publicarse. Suspendido por las vacilaciones declaradas en torno a su pasado, la dificultad de narrar el viaje de retorno de su autoexilio parisino, el proyecto termina en treinta páginas, acompañadas de las huellas epistolares que expresan la imposibilidad de su cierre.

Raoul Peck, a través de la hermana de Baldwin, toma este escrito inacabado para hacer un documental en segundo grado. Peck testigo de Baldwin, Baldwin testigo de las vidas de sus tres amigos asesinados. La primera persona del documental se desplaza con un mecanismo de trasposición donde la función del testigo moviliza el argumento, conecta otras secuencias temporales, lenguajes y líneas narrativas que expanden o universalizan el punto de vista: de las escenas de La cabaña del Tío Tom a las pancartas de Black Lives Matters, y de las fotografías de esclavos (blancos y negros) estadunidenses en los albores de la república a los obituarios de jóvenes asesinados por la policía en el siglo XXI. Es un documental-ensayo sobre la historia de este manuscrito, pero también la metáfora posible de un manuscrito mayor, si se quiere, elemental, que nunca ha terminado de escribirse: “La historia del negro en Estados Unidos” que “es la historia de los Estados Unidos”.

Raoul Peck crea un punto de vista tácito que reconstruye su presente desde el texto de Baldwin para luego echar mano al archivo de la violencia policial y al archivo popular de las resistencias organizadas como polos de un imaginario común de larga duración: la historia de los Estados Unidos como la historia continua de un tipo específico de racismo, de una sociedad compartimentada, donde el gran “malentendido estadounidense” conecta la ira con el humanismo fingido y la irresponsabilidad histórica con la persistencia de un miedo permanente al “otro”.

La astucia de Peck es colocarse detrás de Baldwin, presentar una lectura del racismo y sus propias interrogantes espejeadas en las afirmaciones absolutas del escritor: “Si soy un negro y estoy aquí, es porque ustedes lo inventaron, pregúntense por qué, nuestro futuro depende de eso, de si se puede o no hacerse esa pregunta”. Peck amplifica, extiende los marcos temporales hacia atrás y hacia delante de los años 60, acomoda orgánicamente su montaje del archivo fílmico blanco como una secuencia que corre en paralelo a la secuencia narrada, como una narración en segundo grado que va de Baldwin a Peck. Todo resuena en el espectro infame de “convertir una masacre en leyenda”.

Baldwin, escritor y personaje, como un extraño en casa, le permite desmantelar la macro ficción de ese mundo blanco de héroes blancos, particularmente la educación sentimental fílmica del cine clásico estadounidense: King Kong (Merian C. Cooper y Ernest B. Schoedsack, 1933); Uncle Tom’s Cabin (Harry A. Pollard, 1927); Dance, Fools, Dance (Harry Beaumont, 1931); Richard´s Answer (William Forest Crouch, 1947); The Monster Walks (Frank R. Strayer, 1932); They Won’t Forget (Mervyn LeRoy, 1937); Dont Look Back (D. A. Pennebaker, 1967); Guess Who’s Coming to Dinner (Stanley Kramer, 1967). Un cine que disputa las metáforas del poder racial, y modifica los márgenes de lo decible. De allí se desprende una operación que consiste en la yuxtaposición permanente de dos naciones; para Baldwin, dos experiencias caracterizadas en un extremo por Gary Cooper y Doris Day, y en el otro por el tono y rostro indispensable de Ray Charles. Esa sería la escena mayor, el macro relato fílmico del manuscrito inacabado: la doble conciencia estadounidense que muy tempranamente Du Bois comenzó a escribir en Las almas del pueblo negro (1903).

 

Título original: I Am Not Your Negro. Dirección: Raoul Peck. Guion: Raoul Peck. Fotografía: Henry Adebonojo, Bill Ross, Turner Ross. Edición: Alexandra Strauss. Música: Alexei Aigui. Reparto: Samuel L. Jackson (narrador). País: Estados Unidos. Año: 2016. Duración: 93 min.