Los guantes mágicos: Devenir, melancolía y comedia

En la película, los personajes son incapaces de vincularse y escuchar el malestar de otros. La tensión que les produce el encuentro con el padecer ajeno, los lleva a movilizarse e iniciar una serie de acciones y consejos desesperados, sin escucharse entre sí. Lo que los moviliza es el terror a encontrarse con sus propios malestares. A observarse como espejos entre sí.

Alejandro (Vicentico) es un taxista bonaerense de 35 años que entra en una crisis luego del quiebre de su relación amorosa con Cecilia (Cecilia Biagini). A partir de ese momento amigos y conocidos intentarán aconsejarlo sobre cómo reorientar su vida, dejar su trabajo, hacer ejercicio y meterse en un negocio de guantes para el frío, “los guantes mágicos”. Alejandro entrará en un devenir de desventuras tan insólitas como cotidianas. Un largo viaje en el que nadie escuchará qué es lo que Alejandro realmente quiere hacer: seguir manejando su Renault 12 por las calles de Buenos Aires.

Los Guantes Mágicos (2003) es la cuarta película de Martín Rejtman y un ícono del denominado Nuevo Cine Argentino. Movimiento con el que se agrupan los trabajos realizados desde finales de los años 90 por cineastas como Lucrecia Martel, Adrián Caetano, Bruno Stagnaro y el propio Rejtman. Realizadores que filman un cine contextualizado en los procesos de transformación política, económica, tecnológica y social que estaba experimentando la Argentina.

En los guantes mágicos Rejtman nos presenta una comedia construída con sutileza. La acción que moviliza el relato es producto de una concatenación de coincidencias y diálogos que referencian a otros diálogos pasados, cambiando el sentido de lo que vemos. Una constante inversión dialéctica hegeliana. Un guion escrito como trabajo de joyería. 

El protagonista del relato se posiciona sumiso frente a la acción y es movilizado por las fuerzas de la historia. Sin embargo, la película no presenta una historia contemplativa. El relato está repleto de adornos, detalles y referencias que permiten disfrutar de las delicias de este devenir como una vorágine de acontecimientos cotidianos. La acción y los diálogos son orquestadas de forma romántica y orgánica. 

En la película, los personajes son incapaces de vincularse y escuchar el malestar de otros. La tensión que les produce el encuentro con el padecer ajeno, los lleva a movilizarse e iniciar una serie de acciones y consejos desesperados, sin escucharse entre sí. Lo que los moviliza es el terror a encontrarse con sus propios malestares. A observarse como espejos entre sí. Cuando Susana ve a Cecilia deprimida la invita a asistir a Yoga y a caminar por la plaza para detener su desazón. Susana performa desesperadamente la angustia que le produce el encuentro con Cecilia y su temor se hace realidad cuando su cuerpo comienza actuar su propio padecer depresivo.

La película se pregunta por las normas sociales, imposiciones y presiones que recaen sobre la vida adulta. Alejandro es invitado a entrar a un negocio que aparentemente es una gran oportunidad, desde un ideal de éxito económico. Este no es un objetivo que anime al protagonista, pero frente a la presión llegará a vender su querido Renault 12 para poder participar de la compra-venta de los famosos guantes mágicos. 

La interpretación que realiza Vicentico del papel protagónico es muy rica comunicativamente. Pese a que todo el mundo habla por Alejandro, él nunca deja de dialogar con su mirada y con sus movimientos. La fotografía de José Luis García aportará a darle esta dimensión comunicativa a Alejandro, a través del uso de planos largos que registrarán la sutil acción del protagonista. Los canales de comunicación serán establecidos a través de los valores de plano que permitirán escuchar a Alejandro desde sus expresiones faciales acentuadas por los primeros planos hasta sus movimientos torpes y cansados exagerados en los planos generales.

En Los guantes mágicos Rejtman nos presenta una comedia melancólica, sobre un tipo que tuvo un mal día al terminar su relación.Un tipo que solo quiere volver a manejar y esperar a que todo pase, lo que será imposible por la torpeza de los personajes. La película logrará que nos riamos a carcajadas en su estructura de coincidencias y lo ridículo de su acontecer. A la vez que nos permitirá una identificación cercana y empática con los personajes, sentir el absurdo de su devenir y encarnar su melancolía.

Título original: Los guantes mágicos; Dirección: Martín Rejtman; Guion:Martín Rejtman; Producción: Martín Rejtman, Rizoma Films; Elenco: Gabriel "Vicentico" Fernández, Valeria Bertuccelli, Fabián Arenillas; País: Argentina, Año: 2003; Duración: 90 minutos, Idioma: Español.